29.9.09

13 millones de pobres en la República Argentina




No dejen de ver el siguiente video del informe de televisión española.
Mi observación es que tratar con más profundidad la situación de pobreza de personas los inmigrantes, puede parecer que en Argentina hay más pobres inmigrantes que autóctonos.
De esta forma la gestión de gobierno del matrimonio Kirchner podría incluso parecer positiva dado que una mujer inmigrante reporteada en un comedor popular dice que aquí, en Argentina tienen comedor gracias al gobierno, porque en Bolivia no tienen nada.
El informe sin embargo se de reiterar en más de una oportunidad que el patrimonio del matrimonio Kirchner ha aumentado en un 547%.

Los invito a VER y comentar el video.

28.9.09

Esperando el 25 de noviembre - Día internacional contra la trata de mujeres y la violencia de género


Página diseñada por Médicos Sin Fronteras para concientizar sobre el crimen de la Trata de Personas y la violencia de género.

Conversación FICTICIA en torno a Medvedev

por José Carlos Gallardo el 28 Sep 2009 | URL Permanente

(Nos centramos en el grupo del lado izquierdo de la foto. Esta conversación IMAGINADA la suponemos en inglés y la situamos en el justo momento de realizarse la fotografía de los líderes asistentes a la última cumbre del G-20 en Pittsburgh -el pasado viernes 25 de septiembre-)

CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER: Dimitri, creo que hoy -en Moscú- ha habido una vista judicial, como poco, curiosa...

SILVIO BERLUSCONI: ¡Cómo sois de curiosas las mujeres!

DIMITRI MEDVEDEV: Centrémonos en la foto, que es lo que importa.

FELIPE CALDERÓN: Cristina, ¿a qué te refieres con eso de "una vista judicial curiosa"?

CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER: Te cuento. Hoy ha tenido que comparecer ante un tribunal de Moscú uno de los dirigentes de la ONG rusa "Memorial", un tal Orlov, que el pasado 15 de julio acusó directamente al presidente de Chechenia de la muerte de una conocida activista de Derechos Humanos, Natalia Estemírova. Y, claro, el líder checheno le denunció por difamación. Lo curioso es que mientras que el asesinato permanece impune, al final ha sido un defensor de los Derechos Humanos al que se ha visto sentado en el banquillo de los acusados... Y, por cierto, el caso ha ido muy rápido...

DIMITRI MEDVEDEV: En mi país, la Justicia es eficaz.

SILVIO BERLUSCONI: ¡Y los que difaman han de ir a la cárcel!

CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER: Ya, pero la cosa no acaba ahí, porque -según he leído- el de la ONG ha insistido en responsabilizar al presidente checheno porque ha dicho que en aquella república del Caúcaso no ocurre nada sin que, antes, pase por él...

SILVIO BERLUSCONI: ¡Me asombra que una mujer siga tan de cerca la prensa extranjera!

CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER: Hombre, a mí me gusta ocuparme -sobre todo- de la prensa de mi país, pero también suelo mirar la de afuera. Y el caso me ha llamado la atención. No sé qué pasará ahora. El abogado del líder checheno ha propuesto retirar la demanda, en la que pide una indemnización de 10 millones de rublos, si "Memorial" se retracta de su acusación...

DIMITRI MEDVEDEV: Ramzán Kadírov es un hombre justo, por eso le hemos dejado el destino de la república chechena en sus manos.

FELIPE CALDERÓN: Y, de todas formas... ¡Menudo revuelo con el caso de esa activista! Si tuviera yo que ocuparme de cada uno de los casos de mujeres asesinadas en mi país... ¡Ya tengo bastante con el narcotráfico!

SILVIO BERLUSCONI: Y no lo olvidéis, la prensa siempre miente, ¡vete tú a saber si todo lo que nos cuentan de Rusia es cierto!

DIMITRI MEDVEDEV: Sí, como que yo soy una marioneta de mi amigo Putin...

JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO (para sí): Tengo que ponerme en serio con el inglés. Así es imposible meterme en la conversaciones.

¡CLICK!

¿ES UN CHISTE?

No, lamentablemente no.
Parece que un trasnochado millonario consiguió ser el nuevo turista espacial a cambio de, sólo 50 millones de dólares.
Pero él sólo lo hace para concienciar del uso del agua en el planeta, de llamar la atención sobre la importancia del acceso universal al agua potable.

50 millones de dólares para hacer conciencia sobre el uso racional del agua y el acceso a ella, mientras más de la mitad de la población mundial no tiene agua potable????

QUIÉN PUEDE CREER SEMEJANTE HISTORIA

TENÍA GANAS DE VIAJAR AL ESPACIO Y PUNTO!!!

De escudos militares y payasos espaciales

24.9.09

Mamá y bebé





Publicados por El Observador Global



Huérfano


Jumaane, un bebé elefante de dos años se sube a la espalda de su madre muerta en el Parque Animal de Nyiregyhaza, 245 kilómetros al este de Budapest, Hungría. Los cuidadores le permitieron quedarse unas horas junto al cuerpo sin vida antes de llevárselo convirtiendo al pequeño en el único elefante del Zoológico. (AP)

Publicado en El Observador Global

La Era de la Estupidez

Alguien dijo una vez que si la especie humana desaparece del planeta, florecerán miles de otras formas de vida, mientras que cada año de nuestra existencia, desaparecen cientos de ellas.

Tal vez estamos cumpliendo con una "restauración natural" y por eso marchamos hacia la propia destrucción con la estupidez de la soberbia, con la ilusión psicótica de ser invencibles.

Darwin nos ha prestado "autoridad científica" para manipular sus conceptos y justificar que sólo el más fuerte es el vencedor, algo así como "el fin justifica los medios" llevado a la cadena biológica. Así fuimos desarrollando nuestra loable tarea de exterminio unos contra otros y todos contra los más vulnerables.

Será por esta razón que estamos devorando y violando a nuestras propias crías y aniquilando a las poblaciones y etnias menos favorecidas por "la teoría del bienestar".

Ellos, en especial niñas y niños son el blanco más exitoso de todas las acciones destructivas que emprendemos o generamos a gran escala, a saber, guerras, hambre, contaminación y vaciamiento de los sistemas de valores, responsabilidades y derechos.

¿Mi confort y comodidad vale el aniquilamiento de las generaciones venideras?.....

Si te parece absurdo, te recuerdo que en 1996, un ministro de Tailandia dijo que era necesario sacrificar una generación de mujeres (niñas) vendiéndolas como esclavas (sexuales en su mayoría) para lograr el bienestar del país.

¿Vos y yo, de qué lado del absurdo estamos?

Los invito a ver el trailer de la película - "La Era de la Estupidez". Ya está en el cine, aquí en Argentina

Bryan sigue tratando de crecer feliz y sano

Bryan Alexis cumplió 11 añitos contra los peores pronósticos.

La receta fue: amor, amor, amor y lucha de él, de su familia y de varios profesionales.

Los tratamientos médicos convencionales lo condenaban a una tortura sistemática y al empeoramiento progresivo de su diagnóstico y calidad de vida. Hasta que hallaron el camino de tratamientos alternativos que le devolvieron a él y a toda su familia la esperanza.

Bryan está cada día mejor, pero necesita de esos tratamientos que ninguna obra social cubre "y no están dentro del nomenclador aunque se demuestre como en este caso, que son el único medio para alcanzar un objetivo de vida razonable y mejor".

Para costear su tratamiento la famila hipotecó lo que pudo varias veces y se deshizo de casi todo lo que logró vender, TODO, TODO para que Bryan Alexis viva mejor.

Aquí va su historia, publicada en su web: http://www.con-esperanza.com.ar/ en donde también vas a encontrar cómo ayudar.


Numero de cuenta benéfica en todas las sucursales del Banco de la Nación Argentina: 14048824/9

Para transferencias: CBU: 01100143-30001404882497

Lo que puedas hacer sumará a esta lucha de amor y vida.

Gracias

Claudia


Te invito a leer parte de lo que hallarás en la web de Bryan para conocerlo mejor y ver sus progresos paso a paso.

Bryan Alexis nació el 8 de Enero de 1998 por parto natural. Su Mamá estaba perfectamente normal y rompió bolsa con liquido claro,lamentablemente cuando habían pedido que naciera por cesárea, el obstetra dijo que no se podía. Mientras estaba bajando normalmente por el canal de parto de repente, se quedo trabado y no pudieron sacarlo ni aun si ¨hubieran utilizado fórceps¨. El resultado de una mala praxis fue que Bryan se ahogo, y nació muy deprimido, sin respiración. Trataron de entubarlo tres veces, sin resultados, hasta que por fin después de media hora de lucha entre sacarlo del canal de parto y entubarlo de varias formas, lograron hacerlo reaccionar. Debido a la mala praxis médica, los padres de Bryan han luchado durante los últimos años, balanceándose entre la vida y la muerte, ya que Bryan quedo con una seria afección pulmonar y cerebral, además de adquirir Síndrome de West refractario severo como base. Después de luchar durante años, y no tener progresos con métodos convencionales, llegaron a desahuciarlo en relación a lo que tiene que ver con su estado neurológico, sus problema respiratorios, reflujos, sincopes (Desmayos) pronosticando un limite de vida muy corto e incierto, ya que sufría diariamente unos 60 episodios de mas de 100 salvas epilépticas cada uno, que dejaban su cerebro cada vez mas dañado y con mayor deterioro cognoscitivo. Luego paso a la etapa de lo que se conoce como gran mal teniendo 16 sincopes al día con perdida de conocimiento, respiración detenida e incontinencia de esfínteres. Las crisis epilépticas no se podían controlar con medicamentos químicos alopáticos, aun de última generación. Su Padre profesional en el área informática, sin conocimientos previos de medicina alguno se comenzó a dedicar enteramente a el, y encontró médicos, medios, medicamentos y métodos alternativos mediante la investigación, el estudio, el trabajo, aun cuando todos los neurólogos se le opusieron. Bryan estaba a cargo de un equipo completo de epilepsia que contaba con los mas actualizados y experimentados especialistas en neurología convencional, en total 13 neurólogos trabajando alunisono en un determinado momento de la vida de Bryan cuando todo era negro, y este hermoso niño no podía percibir por estar narcotizado el mundo que lo rodeaba. La persistencia de su Padre aun cuando encontró siempre marcada oposición de la medicina de aquel entonces, y en variadas etapas aun de su propia familia, ha logrado encontrar métodos alternativos, compuestos específicos para lograr el control y posterior superación de la epilepsia generalizada refractaria de difícil control, que más de 20 especialistas en neurología, aun narcotizando a Bryan, no pudieron controlar. El trabajo y el amor de un padre contando siempre con la ayuda de Dios y su esposa, pudo hacer esto realidad, para brindarle una mejor calidad de vida a su hijo, la posibilidad de rehabilitarse, aprender y alcanzar una vida mejor.

Trabajo, administración, horas de sueño invertidas por amor a su hijo, después de varios años gracias Dios a han dado buenos frutos a pesar de la tremenda lucha que sufrió su Padre. Hasta el día de hoy, se han logrado avances increíbles en Bryan gracias a Dios, estas terribles crisis en un tiempo prudencial, se pudieron controlar sin recidivas hasta el presente, actualmente Bryan ya no necesita de ninguna medicación especial para el control de las crisis, recuperando también varias funciones naturales que perduran y mejoran mediante estimulación especial. Los métodos de rehabilitación y demás terapéuticas que Bryan recibe hoy, son todos muy costosos, y los necesita seguir recibiendo durante algunos años mas hasta que alcance su desarrollo final, y logre enderezar toda su estructura músculo esquelética, para lo cual trabajamos arduamente. Lamentablemente todos estos métodos y tratamientos no convencionales, no son pagados por ninguna obra social y sus padres afrontan compromisos económicos enormes mes a mes, contando solo con la ayuda de sus sponsors.

Ha sido el sueño de su padre la creación de una Fundación que alcance a todos los niños que sufren estas severas complicaciones para poder brindar aquellos conocimientos alcanzados en muchos años de arduo trabajo, estudio y sufrimiento mientras la vida de su hijo se debatía entre la vida y la muerte, damos gracias a que esa etapa tan difícil ha sido superada y ahora estamos trabajando para que Bryan pueda recibir educación y estimulación correcta, para alcanzar una buena calidad de vida y ser lo mas independiente posible.


SU PAPÁ Y SU MAMÁ DICEN: Lo hemos dado todo por Bryan, la lucha valió la pena y lo volveríamos a hacer.
Hoy recurrimos a ti si esta en tus deseos ayudar. Lo que sembramos eso mismo cosecharemos algún día. http://www.con-esperanza.com.ar

Existen maravillosos potenciales a desarrollar en niños especiales. Todos ellos expresan amor puro, verdadero y llegan a alcanzar su máximo potencial con perseverancia. Estamos seguros que con trabajo, dedicación y el Amor de sus padres se logran avances increíbles.
Tienen el derecho a recibir las mejores oportunidades para que puedan desarrollar una vida plena, independiente y feliz.
Te pedimos tu colaboración en esta recaudación de fondos por Internet, para que esto se haga realidad.

La Web de Bryan – http://www.con-esperanza.com.ar – en Busca de Una Vida Mejor!
Anexo nuestras noticias – http://www.con-esperanza.com.ar/...

Por ahora no hemos organizado ningún evento, solo disponemos de una cuenta Benéfica en el Banco Nación, libre de gastos por depósitos para recolectar fondos de aquellas personas que deseen colaborar con Bryan. Porque la obra social no se hace cargo de su tratamiento y es muy costoso.

Muchas gracias, Sergio F. Balzano

22.9.09

SEGUNDOS PARA TODOS

Los invito a visitar esta página. Realmente la van a disfrutar.

Segundos para Todos es una iniciativa desarrollada por Cablevisión que tiene por objetivo difundir el trabajo que realizan las Organizaciones Sociales de todo el país. Asimismo, contribuye a mejorar la calidad de los mensajes de bien público para potenciar el impacto de su difusión y crear conciencia respecto de estas cuestiones en la sociedad.

En un concurso se eligen las mejores piezas de comunicación de iniciativas sociales que son premiadas con segundos en las señales que Cablevisión tiene disponibilidad.

Además se utiliza el sitio web www.segundosparatodos.com.ar para divulgar todas las propuestas que alguna vez participaron del concurso. Mediante espacios rotativos, semanalmente, pueden verse los videos por temática, por edición y generar un contacto con los representantes de las organizaciones.

Segundos para Todos es un puente de comunicación y acción que nos permite conocer la realidad de los que mas necesitan y trabajar por ellos. Entendemos que juntos podemos hacerlo.

La gran transformación desde los años ochenta hasta la crisis actual, tanto en el Sur como en el Norte

por Éric Toussaint*

¿Son los excesos de algunos banqueros sin escrúpulos la verdadera causa y razón de la crisis financiera mundial, como lo pretende el presidente Obama? O sería más bien y alegóricamente el árbol que nos impide ver el bosque? Los datos reunidos por el economista Eric Toussaint señala al contrario que la crisis es más bien el resultado de un largo proceso de transformación de las reglas económicas desde los años 80. El capital cada vez mejor remunerado, el trabajo no. Después de haber pillado los países del Sur, esta lógica destruye ahora los países del Norte. La crisis es entonces sistemática. Que se quiera o no, ella marca un paroxismo en la lucha de clases. Si las reglas para una repartición justa de las riquezas no cambian, grandes enfrentamientos sociales serán inevitables.
Después de la segunda guerra mundial, en el Norte las décadas de los cincuenta y sesenta estuvieron marcadas por un fuerte crecimiento económico (años llamados los «Treinta gloriosos») que permitió a los trabajadores conquistar, por la lucha, importantes avances sociales, como un aumento neto del nivel de vida, la consolidación del sistema de seguridad social, mejora de los servicios públicos, en especial la educación y la sanidad, etc. El Estado procedió también a efectuar numerosas nacionalizaciones, lo que reforzó su poder de intervención económica. Las poblaciones se beneficiaron mucho, más que antes, de la riqueza creada en el nivel nacional, mientras aumentaba la parte correspondiente a los salarios en la renta del país.

Al mismo tiempo, en el Sur, mientras los países latinoamericanos se encontraban en una fase de rápida industrialización, se proclamaba —al menos oficialmente— la independencia de la mayor parte de los países africanos y asiáticos. Algunos de ellos trataron de conseguir una autonomía política y económica real (unos, como la India, Indonesia y Egipto, respetando el sistema capitalista, mientras otros, como China, Vietnam y Cuba, rompiendo con éste), pero la gran mayoría de los nuevos países independientes estaban, y siguen estando, sometidos a la autoridad de una gran potencia, a menudo la antigua metrópoli.

La deuda es uno de los factores más poderosos de este sometimiento, pues en el momento en que la administración y el ejército de los países colonizadores abandonaban físicamente el país que conquistaba su independencia, los gobiernos de los nuevos Estados eran incitados a endeudarse masivamente. Los acreedores aparentaban ignorar la malversación —aunque incluso la alentaban—que las clases dirigentes locales hacían de los fondos recibidos. Los países del Sur, cada vez más endeudados, debían aumentar continuamente su producción para la exportación, y obtener así las divisas necesarias para el reembolso de la deuda. Actuando de este modo, comenzó entre ellos una competencia para poner en el mercado bienes primarios (algodón, café, cacao, bananas, azúcar, cacahuete y otras oleaginosas, minerales...) que la economía de los países del Norte necesitaba. Esta superproducción sería dramática para la evolución del precio de estos bienes, tanto más cuando los países del Norte sufrieron, a partir de 1973, la primer gran recesión después de la segunda guerra mundial.

Los años ochenta del siglo pasado estuvieron marcados por un cambio en las relaciones de fuerza, tanto entre los países industrializados y los de la Periferia como entre los capitalistas y los asalariados. Fue el resultado de la combinación de varios factores:

1.- La decisión de Paul Volcker, actual consejero económico de Barack Obama, por la que aumentó brutalmente el tipo de interés a partir de fines del año 1979, cuando era director de la Reserva Federal de Estados Unidos.

2.- El «contragolpe petrolero» de 1981 que puso fin a una política de precios elevados de los bienes primarios favorable a los países exportadores de la Periferia. (Todos los precios de las materias primas y de los productos del agro sufrieron una continuada tendencia a la baja desde 1981 hasta comienzos del año 2000.)

3.- La ofensiva general de los gobiernos de Margaret Thatcher y de Ronald Reagan contra los asalariados, en el marco de la crisis económica generalizada entre 1980 y 1982. Las relaciones de fuerza se deterioraron ostensiblemente, tanto para los países de la Periferia como para los asalariados.

México (seguido más tarde por otros países de Latinoamérica) al sentirse acorralado por tener que desembolsar el servicio de la deuda con unos ingresos fiscales menguantes, paró momentáneamente el pago de su deuda en agosto de 1982 [1] : era la «crisis de la deuda», que afectaría a todos los países del Sur con el paso de los años. El nudo corredizo se cerraba sobre el cuello de los pueblos del Tercer Mundo. A continuación, el stock de la deuda exterior pública de los PED aumentó rápidamente.

Se produjeron transferencias masivas de fondos desde los países de la Periferia hacia los países más industrializados, principalmente por medio de los pagos de la deuda externa. A mediados de la década de los ochenta, la transferencia neta sobre la deuda pasó de positiva a negativa, ya que los gobiernos de los países en desarrollo (PED) debieron desembolsar, cada año, una cantidad mayor que la que recibían como nuevos préstamos de parte de los acreedores, sin conseguir, sin embargo, acabar con la deuda. Por el contrario, el stock de la deuda continuó creciendo.

Este fenómeno para el conjunto de los PED se muestra en los gráficos siguientes (gráficos 1 y 2).

Para ver el artículo con los gráficos haga click aquí.


Evolución de las transferencias netas sobre la deuda externa pública de los PED. La deuda externa pública incluye la deuda externa pública a largo plazo y los créditos del FMI. La transferencia neta sobre la deuda es la diferencia entre los préstamos concedidos y las sumas desembolsadas durante un año determinado. Una diferencia positiva significa que la suma prestada y que ingresó al país fue superior a la suma total de los pagos de ese año. Si la diferencia es negativa, la suma desembolsada fue mayor que el total recibido en forma de préstamos durante ese año. El gráfico muestra que entre 1985 y 2008, excepto los años 1993 y 1998, la transferencia neta fue negativa: una vez hechas las cuentas, los gobiernos de los PED reembolsaron mucho más de lo que recibieron en nuevos préstamos y sin embargo no lograron disminuir su deuda por el contrario…(véase más abajo).



El aumento de la deuda pública y de las sumas a devolver afecta también a los países más industrializados, lo que en el Norte significa una transferencia masiva de los ingresos de los asalariados en beneficio de los capitalistas. En efecto, los gobiernos reembolsan las deudas contraídas con los bancos privados y otros inversores institucionales (compañías de seguros, fondos de pensiones, mutual funds) con una parte cada vez más importante de los impuestos, que, principalmente, son pagados por los asalariados. Desde los años ochenta hasta la actualidad, los gobiernos neoliberales o socioliberales van reduciendo constantemente los impuestos pagados por los capitalistas —lo que produce el aumento de la parte de los impuestos provenientes de los trabajadores— en el total de ingresos fiscales que se destinan al pago de la deuda.

En los países más industrializados (pero también es cierto para los países del Sur), la patronal multiplica las agresiones contra los asalariados con el fin de aumentar substancialmente sus beneficios, y con el apoyo de los gobiernos consigue alcanzar su objetivo. Y eso lo muestra muy bien el gráfico siguiente. La tasa de beneficio, que había sufrido una tendencia a la baja en el curso de los años 1960 y 1970, comienza a aumentar de nuevo, de forma estable, a partir de 1981-1982.


La tasa de beneficio de Europa está compuesto por la tasa media de beneficio de Alemania, Francia y el Reino Unido.
La tasa de beneficio se ha calculado como el cociente entre el excedente neto de explotación nacional y el stock de capital neto del país. Fuente: Elaborado por Nacho Álvarez y Bibiana Medialdea a partir de datos de AMECO (Annual Macroeconomic Data Base, Comisión Europea) Por otro lado, la parte de los salarios en el producto interior bruto también sufrió una caída acentuada a partir de 1981-1982 (la tendencia a la baja, que había comenzado en Europa con la gran recesión de 1974-1975, se profundizó a partir de 1981). En forma inversa, la parte de los ingresos que embolsa el capital aumenta.


Si se suma Japón y algunos otros países industrializados a Estados Unidos y la Unión Europea, se obtiene, aproximadamente, el mismo tipo de evolución. La proporción de la masa salarial en el PIB comienza a bajar a partir de 1974-1975. El descenso se acentúa francamente a partir de 1982.

Como muestra la curva de Sáez (gráfico 5), la parte del ingreso nacional de Estados Unidos que corresponde al 10 % más rico de población creció de manera impresionante. El crecimiento es particularmente fuerte a partir del comienzo de los años ochenta. Mientras que el 10 % más rico acaparaba el 35 % del ingreso nacional en 1982, su parte aumenta en forma espectacular y alcanza el 50 % 25 años más tarde, reproduciéndose así la situación que precedió al crash de la Bolsa de Wall Street de 1929.


La gran transformación de los años ochenta se manifiesta también por la distancia creciente que separa la tasa de beneficio (que aumenta) de la tasa de acumulación (que baja). Expresado de forma simple: desde 1980, una porción creciente de los beneficios no se invierte en la producción sino que es absorbida por los capitalistas o es desviada hacia la esfera financiera de acuerdo con un comportamiento rentista.


Otra evolución completa la gran transformación: en Estados Unidos: mientras que la parte de los salarios disminuye en la composición del producto interior, el consumo privado aumenta fuertemente a partir de 1981-1982. Y eso significa dos cosas:

1.- Los asalariados financian en forma creciente su consumo a través de créditos. El 20 % más pobre de la población fue el que más aumentó su endeudamiento (un 90 % entre 2000 y 2007), constituyendo el eslabón débil del proceso y el público natural de las subprime.

2.- Los capitalistas consumen cada vez más y utilizan una parte creciente de sus beneficios en sus gastos suntuarios. Pero también se endeudan. En efecto, si se tiene en cuenta la masa del crédito, el 20 % más rico contribuyó a la mitad de la progresión de la deuda de las familias registrada entre 2000 y 2007. Los ricos se endeudaron para especular en la Bolsa o en otros sectores, como el inmobiliario, puesto que los precios estaban en alza.


En Estados Unidos (gráfico 7 A) el consumo creció fuertemente mientras que la masa salarial disminuía. En el seno de la Unión Europea (gráfico 7 B), la parte del salario bajó de manera importante mientras que el consumo se mantuvo. La diferencia entre Estados Unidos y la Unión Europea en cuanto a la evolución del consumo se debe a que, exceptuando el Reino Unido, España e Irlanda, el endeudamiento de las familias se mantiene netamente inferior al de Estados Unidos (aunque progresa lentamente). Es decir, el crédito ha financiado el consumo en menor proporción.

El gráfico 8 muestra que en Estados Unidos son los bancos, las compañías de seguros y los demás inversores institucionales los que tuvieron un fuerte crecimiento de rentabilidad, mientras que la tasa de beneficio del sector industrial progresó mucho menos.


La tasa de beneficio de las sociedades no financieras se ha calculado como el cociente entre sus beneficios y el stock neto de capital fijo de dichas sociedades. La tasa de beneficio de las sociedades financieras se ha calculado de forma análoga.
Fuente: Elaborado por Nacho Álvarez y Bibiana Medialdea a partir de US Department of Commerce, BEA, National Economic Accounts. En resumen, la gran transformación que comenzó en los años ochenta, continuación de la ofensiva lanzada por el capital contra el trabajo, suponía un crecimiento económico cuyos resultados estaban repartidos de manera cada vez más desigual. El crecimiento estaba apoyado en una acumulación de deudas en el marco de una financiarización creciente de la economía. Más tarde o más temprano, este modelo de acumulación debía entrar en crisis cuando el eslabón más débil de la cadena cediera (el mercado de las subprime). Y eso sucedió a mediados del 2007.

Lejos de ser un accidente económico o la consecuencia de las fechorías de algunos, [2] se trata de la continuación natural de la lógica que prevalece en el sistema capitalista. Además, como dice Michel Husson: «Los mercados financieros no son un parásito en un cuerpo sano. Se alimentan del beneficio no invertido pero, con el tiempo, adquieren un grado de autonomía que refuerza este mecanismo. Los capitales libres circulan a la búsqueda de una rentabilidad máxima (la famosa norma del 15%) y logran, al menos temporalmente, obtenerla en ciertos segmentos. Los propios bancos captan una parte creciente de los beneficios. Esta competencia por un rendimiento mayor eleva la norma de rentabilidad y rarifica un poco más los lugares de inversión juzgados rentables, desprendiendo así nuevos capitales libres que a su vez partirán a la búsqueda de una rentabilidad financiera aún mayor. Este círculo vicioso se basa, una vez más, en un reparto de las rentas desfavorable a los trabajadores y al reconocimiento de sus necesidades sociales.» [3]

Para entender la crisis que estalló en 2007, conviene no detenerse en su detonador. La cascada de quiebras financieras, a pesar de ser la parte visible, no constituye la causa fundamental de la crisis.

Hace 150 años, Karl Marx previno sobre una interpretación superficial de las crisis capitalistas: «Los años 1843-1845 fueron los de la prosperidad industrial y comercial, consecuencias necesarias de la depresión casi permanente de la industria en el período de 1837-1842. Como siempre, la prosperidad trajo muy rápidamente la especulación. Ésta surge regularmente en los períodos donde la superproducción llega a su límite, y le ofrece algunas salidas momentáneas. Pero al mismo tiempo urge la irrupción de la crisis y aumenta su violencia. La crisis misma estalla en primer lugar allí donde la especulación se expandió y sólo más tarde llega a la producción. El observador superficial no ve la causa de la crisis en la superproducción. La desorganización consecutiva de la producción no aparece como el resultado necesario de su propia exuberancia anterior sino como una simple reacción de la especulación que se desinfla.» [4]

La conclusión se impone: esta crisis tiene sus raíces en el sistema capitalista como tal, y no simplemente en su fase neoliberal.

Entonces, ¿cómo podemos salir de ella? Hay muchas salidas capitalistas a la crisis, ya que este sistema no se hundirá por sí solo. La que ahora buscan los gobiernos actuales implica una profundización de la ofensiva del capital contra el trabajo: austeridad o reducción de los salarios, aumento de la explotación de los trabajadores y de los pequeños productores, utilización de una porción mayor de los ingresos fiscales para el salvamento de los capitalistas y para el reembolso de una deuda pública que se ha disparado desde el 2007-2008. Paralelamente a esta ofensiva en curso se va adoptando algunos mecanismos suaves de reglamentación de los mercados financieros y se ha efectuado una estatización de algunas empresas financieras (principalmente en Estados Unidos y en el Reino Unido).

Unas movilizaciones populares masivas podrían conducir a un cambio en la política gubernamental, más o menos comparable al iniciado por Franklin D. Roosevelt, el New Deal, a partir de 1933, casi cuatro años después del crash de Wall Street, y seguido por diferentes gobiernos de Europa occidental, como Gran Bretaña y Francia. [5] ¿Pasará lo mismo esta vez? No hay ninguna garantía. Todo dependerá del rigor de las resistencias de aquellas y aquellos que son víctimas de la crisis. Es la lucha de clases, esa realidad que el pensamiento único quiere hacer desaparecer, la que decidirá la salida.

Por su parte, los pueblos de los PED están también directamente confrontados a un retorno con toda la fuerza de la ofensiva del capital contra el trabajo. En efecto, los años 2004-2007 habían significado en numerosas regiones, especialmente en los países emergentes, una ligera mejora en las condiciones de vida, debido principalmente a un nivel elevado del precio de los productos primarios (incluido el petróleo), que generaba ingresos importantes para los países exportadores. En el caso de China, la causa fue el aumento permanente de las exportaciones de productos manufacturados hacia los mercados internacionales. Mediante movilizaciones, los trabajadores chinos y rusos consiguieron aumentos salariales. Los gobiernos de países como Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argelia, Argentina, Brasil y la India habían aumentado algunos gastos sociales.

La crisis alimentaria del primer semestre del 2008, seguida de las recaídas de las crisis financieras y económicas modificó totalmente la situación, incluso si todos los países no se ven afectados de la misma manera. Una nueva crisis de la deuda está en gestación. En el conjunto de los países perjudicados serán determinantes las luchas populares. Porque es necesario poner por delante una solución anticapitalista a esta crisis, sin esperar la salida que los capitalistas y los gobiernos a su servicio quieren imponer, y luchar sin demora para conseguirlo.

Éric Toussaint(*) para Voltairenet - 16/09/09 - Traducido por Griselda Pinero y Raul Quiroz

(*)Presidente del CADTM-Bélgica (Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo). Último libro publicado: Banque du Sud et nouvelle crise internationale, CADTM/Syllepse, 2008

21.9.09

Infierno en tierra de dioses

Testigo del horror.
Éste es el cuarto reportaje de una serie con la que 'El País Semanal' y Médicos Sin Fronteras se acercan a los conflictos olvidados. Se trata de Juan José Millás con Médicos Sin Fronteras en Cachemira. Lo han precedido con otros artículos:

Mario Vargas Llosa en la República Democrática del Congo

Viaje al corazón de las tinieblas

Mario Vargas Llosa visita el Congo, un rico país sumido en la miseria de la guerra y el terror. Hambre, violaciones, asesinatos y corrupción sacuden esta tierra sin ley. Médicos Sin Fronteras y 'El País Semanal' inician con éste una serie de viajes de diferentes escritores para rescatar del olvido a las víctimas de la violencia en el mundo.


Sergio Ramírez en Haití

La piedra bajo el sol

El escritor nicaragüense Sergio Ramírez retrata Haití, el país más pobre de América. Miseria, vaivenes políticos y falta de futuro atenazan a una población acostumbrada al abandono. Segunda entrega de esta serie con la que Médicos sin Fronteras y 'El País Semanal' quieren rescatar del olvido a las víctimas de la violencia.


Laura Restrepo en Yemen

Las reinas de Saba

Las reinas de Saba La escritora colombiana Laura Restrepo ha viajado a los campos de refugiados en Yemen. Miles de mujeres y niños llegan hasta allí desde las costas del Cuerno de África. Huyen de la guerra, el hambre y el odio. Tercera entrega de esta serie con la que Médicos Sin Fronteras y ?El País Semanal? quieren rescatar del olvido a las víctimas de la violencia.

LEER LA REACCIÓN DE JOSÉ SARAMAGO AL ARTÍCULO DE LAURA RESTREPO

JUAN JOSÉ MILLÁS
Infierno en tierra de dioses

06/09/2009

En cada casa, una carpeta desgastada guarda papeles de un secuestro, una tortura, una desaparición. La locura se respira en el Estado indio de Cachemira, disputado con Pakistán desde hace 60 años. Una guerra eterna. Uno de los paisajes más bellos de la Tierra. Cuarta entrega de esta serie de reportajes de autor en los conflictos olvidados.


Amanezco en el hotel Haipur Inn, en Nueva Delhi. No hay bichos en las grietas de las paredes ni en las irregularidades del suelo ni en las arrugas de las sábanas empapadas de mi sudor (estamos a 47 grados). El cuarto de baño, todo él de un mármol gris barato, que evoca el de las mesas de los forenses o el de las lápidas del cementerio, está limpio al modo en que están limpios los cuartos de baño de los cuarteles. Hay una ducha con una alcachofa metálica de la que sólo sale (por fortuna) agua fría. La bañera está compuesta de varias piezas, también de mármol, hábilmente ensambladas. Se trata de un trabajo portentoso, de alguien muy obsesivo o muy desocupado.

También de alguien muy pobre. He dormido (es un decir) con el ventilador del techo a tope, calculando que ningún mosquito sería capaz de trabajar bajo su corriente, pero preocupado por la posibilidad de que se saliera de su eje y aterrizara dando vueltas sobre mi cuerpo desnudo. Tras ducharme, he sacado con el móvil una foto del cuarto de baño (no sé por qué esta obsesión de retratar las bañeras, los lavabos, las tazas de los retretes y las cisternas de los hoteles en los que hago noche).

Mientras voy de un lado a otro, aturdido por el calor, intentando recordar qué hago tan lejos de casa, escucho el ajetreo del tráfico. Ayer por la noche, viniendo del aeropuerto, comprobé que aquí se conduce con una mano en el volante y con la otra en el claxon. Los coches y las motos parecen extraños animales parlantes que se saludan o se insultan cada vez que se cruzan. Al poco, uno se acostumbra, y si se produce un silencio de dos o tres segundos, cree que se ha acabado el mundo.

Todavía sentado en el borde de la cama, revisando los tobillos en busca de la picadura de algún animal o de una reacción alérgica a los ácaros del colchón, imagino que todo ese movimiento exterior, todo ese griterío que se da a 47 grados de temperatura, sucediera debajo del agua. Nueva Delhi, entera, debajo del agua, yo debajo del agua, el conserje de este hotel barato debajo del agua, los mendigos debajo del agua, las carnicerías y las pescaderías con moscas debajo del agua, los cadáveres debajo del agua... Glup, glup, glup.

Reconozco esta pobreza limpia; crecí en ella. En realidad, es una suciedad con aspiraciones, una suciedad desinfectada a base de zotal. El suelo tiene el resplandor opaco que producen los detergentes de mala calidad, los jabones duros, fabricados con los restos del aceite sucio que se recoge de las sartenes negras. En cuanto a las sábanas, no son blancas, aunque quizá lo fueron en algún momento de su vida, al principio; luego han evolucionado hacia este blanco sucio, este blanco roto, podríamos decir. No es el blanco lo único que está roto en esta habitación, en este hotel, en este país, en este mundo. Cuando sacudo los zapatos, como hacía de pequeño antes de ponérmelos, me sorprende que no salga de ellos ninguna cucaracha. En cierto modo, me decepciona no haber regresado del todo a mi infancia, pero es que tampoco he venido aquí a escribir sobre mi infancia. A ver si te centras.

Ya en la calle, se me acerca una niña india hiperrealista, como si hubiese salido de la cabeza de Antonio López o del pincel de un pintor flamenco. Quiere rupias hiperrealistas, que no llevo, por lo que le doy dólares impresionistas que celebra con asombro. El tráfico y las calles son realistas, a secas; costumbristas más bien. Se detiene uno cinco minutos en una esquina (es lo máximo que se puede permanecer fuera del coche sin perecer de asfixia) y ve pasar ante él cien escenas de costumbres, cien estampas que ha visto previamente, antes de viajar a este lejano país, en enciclopedias y libros de viajes. La miseria es costumbrista, la muerte es costumbrista, el cemento agrietado es costumbrista, las ratas son costumbristas. Cuando un golpe de calor mata a alguna de las personas que viven en la calle (las hay a millones y mueren como moscas), la recogen unos señores realistas y santas pascuas. Aunque no es fácil mitificar el realismo costumbrista, muchos extranjeros lo consiguen gracias a la espiritualidad. La espiritualidad es surrealista si tenemos en cuenta que en este país hay trescientos millones de dioses, todos en activo. Miles de europeos y americanos vienen una vez al año a purificarse con su yogui de guardia, lo que repercute en el PIB, enhorabuena. La vaca es el animal sagrado por antonomasia (¿qué rayos querrá decir antonomasia?), pero todos los animales lo son en una u otra medida, de manera que si entra en tu casa un mono o una rata y se llevan algo del frigorífico, has de dejarlos hacer. Los Beatles, desde el punto de vista de la fijación del cliché espiritual, hicieron mucho daño a los indios y a los occidentales.

También Octavio Paz, que vivió a cuerpo de embajador seis años en este país, del que obtuvo poemas e ideas y libros, y quizá, en parte, el Premio Nobel. Luego llegarían los actores famosos con mala conciencia y los hippies tardíos y los cantantes de éxito, todos con su ONG portátil y poscolonial debajo del brazo. Anuradha Roy, joven escritora aborigen, mantiene que la mística india es un invento occidental. "En el Mahabharata", añade, "ya está lo que refleja a la India con profundidad y belleza: el materialismo, las intrigas, la codicia y la violencia".
Además de los trescientos millones de dioses, en la India hay más de mil millones de individuos, dieciocho lenguas oficiales y más de mil dialectos. El número de millonarios, como el de pobres, es difícil de calcular, pero nueve de ellos (de los millonarios) están situados entre los cincuenta primeros de la lista Forbes (no hay de momento lista Forbes de los más pobres). La India está dividida en 29 Estados, donde se practican distintas religiones, entre las que el hinduismo es dominante. Pero, como explica el citado Octavio Paz en Vislumbres de la India, esta religión constituye un conglomerado tal de creencias que cuando dices hinduismo no sabes en realidad de qué hablas. Lo mismo sucede cuando pronuncias la palabra India, cuya realidad poliédrica sólo es accesible al entendimiento a través de sus tópicos.


Dos. Hospital psiquiátrico

Huyendo del calor y de los tópicos, cogimos un avión y nos fuimos a Cachemira, región situada al norte y que hace frontera con Pakistán y China. La Cachemira india posee dos capitales, una de invierno y otra de verano; de modo que, cada seis meses, los funcionarios toman sus archivos, sus ordenadores, sus máquinas de café, sus sellos, sus tampones, también a sus familias, y viajan disciplinadamente de Srinagar a Jammu o viceversa. Esta esquizofrenia administrativa parece la antesala de la locura cotidiana que se respira en el Estado, donde hay una concentración desusada de enfermos mentales. Claro, que también es desusado el número de militares que patrullan las calles, y el de civiles torturados, y el de mujeres violadas, y el de desaparecidos, y el de muertos, y el de mutilados, y el de encarcelados, como si una cosa (la excesiva presencia militar, la tortura, las desapariciones, los crímenes, las mutilaciones y la prisión) llevara a la otra (la locura).
El doctor B. B. (prefiere que ocultemos su nombre) es un psiquiatra de 31 años que trabaja en Srinagar, la capital de verano, en la que nos encontramos, para la organización Médicos Sin Fronteras (MSF).

-Antes de 1989 -dice-, el número de pacientes psiquiátricos era de seis mil al año. En el último año se han visto cien mil.

-¿Y a qué se debe tal aumento?

-Al conflicto político.


El conflicto comenzó con la independencia de la India, en 1947. Al trazarse la frontera de este país con Pakistán, gran parte de Cachemira cayó caprichosamente del lado de la India, lo que la condenó a convertirse en un objeto permanente de disputa entre los dos países. A finales de los ochenta y principios de los noventa, el conflicto se agravó debido al empuje de los movimientos independentistas, brutalmente reprimidos por el Ejército indio. La situación de Cachemira parece, de hecho, la de un país ocupado militarmente por una potencia extranjera. Resulta imposible dar dos pasos sin sentir el aliento de un fusil en la nuca. Incluso en medio del campo, rodeados de la nada más absoluta, se puede ver detrás de cada árbol a un soldado indio con el dedo en el gatillo del rifle.

Las leyes indias proporcionan cobertura e impunidad a los grupos militares o paramilitares implicados en la represión. Tu casa puede ser asaltada a cualquier hora del día o de la noche sin control judicial alguno. Tu mujer y tus hijos pueden ser violados en el transcurso del registro; tú puedes ser raptado y torturado, cuando no asesinado, y tu vivienda puede ser destruida u ocupada sin que las leyes te protejan de estos abusos. Ni una sola denuncia ha prosperado, ningún militar o paramilitar ha sido condenado. De acuerdo con un informe de Médicos Sin Fronteras basado en 510 entrevistas llevadas a cabo en dos áreas rurales (Kapwara y Bagdam), entre 1989 y 2005 fueron frecuentes los allanamientos de morada, los cacheos, los registros de poblaciones enteras en los que los habitantes eran congregados en la plaza del pueblo. Los daños a la propiedad y el incendio de casas eran normales. El 73,3% de los entrevistados manifestó haber presenciado abusos físicos y psicológicos, así como humillaciones y amenazas, mientras que el 44,1% los había vivido. Durante ese periodo, siempre según el informe de MSF, una de cada seis personas había sido detenida legal o ilegalmente (no hay frontera entre una cosa y otra). El 76% de los detenidos manifestó haber sido torturado durante la detención.

El reflejo de esta conflictividad es, en la salud mental, demoledor. Al estrés postraumático, la estrella de los cuadros sintomáticos, le siguen los desórdenes de ansiedad, las depresiones y la adicción a las drogas (cannabis, opio y hasta alcohol, lo que llama la atención tratándose de una población mayoritariamente musulmana). Han subido también los niveles de violencia doméstica y de agresiones sexuales.

"Podemos afirmar sin ningún matiz", dice el doctor B. B., "que se trata de una sociedad desestructurada, enferma. Hay dentro de las personas una gran furia que ignoran cómo manejar. El cachemir no era violento y es violento, no era arrogante y es arrogante. Aunque yo mismo no he vivido el trauma de la guerra directamente, soy víctima de él porque me siento frustrado. Cuando salgo de Cachemira y me comparo con quienes me rodean, al tomar distancia, me doy cuenta del tamaño de mi trauma. Hasta la hospitalidad, que era un rasgo característico de nuestra cultura, se está perdiendo".

La conversación se produce en el único hospital psiquiátrico de la región, que tiene dos zonas, una para pacientes ambulatorios y consultas, y otra para internos. Esta última consta de varios módulos dispuestos en torno a un patio central en el que pastan cuatro ovejas, quizá las cuatro locas. Los módulos, que disponen de dos hileras de camas, recuerdan a los galpones militares. El recorrido por las instalaciones te deja mal si estabas bien, e irrecuperable si te encontrabas mal. La dureza de lo que ven los ojos se multiplica por el penetrante olor de los desinfectantes. La sala donde se encierra a los enfermos agresivos es directamente una mazmorra medieval. Hasta hace poco, en este hospital se administraba el electroshock sin anestesia, introducida recientemente por MSF.

"El conflicto", insiste B. B. mientras nos muestra las instalaciones, "ha creado un desorden mental que contamina la vida cotidiana de los cachemires. Aquí, en el día a día, es normal que la policía detenga a alguien y que desaparezca o aparezca al día siguiente en unas condiciones tales que tenga que ser hospitalizado. Mis cuatro primos, hermanos entre sí, fueron un día acorralados y golpeados por el Ejército delante de su anciano padre. Luego se los llevaron al centro de interrogatorios, donde permanecieron tres meses. Los colocaron, junto a otros cuarenta o cincuenta detenidos, en un lugar donde apenas cabían y que no tenía calefacción, aunque estaban en invierno. La rutina diaria consistía en introducirlos en un tanque de agua hasta que casi se asfixiaban. Les echaban pimienta en los ojos; los dejaban desnudos delante de los otros, para humillarlos; los amarraban de los pies y los colgaban boca abajo, introduciéndolos en tanques con agua. A uno de mis primos le aplicaron corrientes eléctricas en el pene. A los tres meses los soltaron sin ninguna acusación. Ninguno de ellos tenía relación alguna con actividades políticas".


Tres. El cementerio

Ahora estamos en un cementerio compuesto de mil tumbas, todas llenas. Sus ocupantes son hombres, mujeres y niños que han muerto en manifestaciones o han sido asesinados por el Ejército indio. Nuestro guía, Abdul Hamid, dice que hay cientos de cementerios como éste en Cachemira. Nos detenemos delante de cada una de las lápidas, como si hiciéramos un vía crucis, para escuchar una brevísima biografía de los fallecidos. A veces tropezamos con cuerpos sin biografía, como el de este niño de dos años que fue asesinado, nos explica Hamid sin énfasis, cuando su madre le daba el pecho. Sobre su tumba crecen flores silvestres. Hay gorriones y mirlos por todas partes. Si levantas la vista, ves el Himalaya, todavía nevado, al fondo. Junto al cementerio, en un descampado, unos jóvenes juegan al críquet vigilados por soldados del Ejército indio siempre a punto para disparar. El día es soleado.


Cuatro. Resistencia civil

La gente de MSF me facilita una entrevista con Khurram Parvez, de 32 años, coordinador de varias organizaciones civiles unidas por el respeto a los derechos humanos tal como los entiende la Carta de Naciones Unidas. Nos dice que en Cachemira está concentrada casi la mitad del Ejército indio (500.000 soldados), cuya presencia ha ocasionado en las dos últimas décadas setenta mil muertos y ocho mil desaparecidos. Nadie es capaz de dar una cifra de detenidos, pero las asociaciones de derechos civiles calculan que no serán menos de dieciocho mil. Estas cifras, añade, son las más espectaculares, pero a ellas habría que añadir la de los torturados y la de las mujeres o adolescentes violados. "Esta situación", concluye, "ha convertido en violenta a una sociedad que no era violenta".
Parvez es un hombre pausado, elegante, algo flemático. Se expresa sin agresividad, pero cada una de sus frases está cargada de razón. Como las asociaciones a las que representa, es partidario de una solución pacífica al conflicto, y esgrime las resoluciones de la ONU, sistemáticamente incumplidas por el Gobierno indio, que posibilitarían esa solución.

Cuando le preguntamos por qué un conflicto tan cruel merece tan poca atención por parte de la prensa internacional, utiliza los dedos de la mano izquierda, a modo de las cuentas de un ábaco, para enumerarlas.

"Primero: este conflicto es de los más largos del mundo. Segundo: la imagen que la India tiene en Occidente es la de un país de Gandhis, como si aquí no fuera posible la violencia. Tercero: ha habido tres guerras entre Pakistán y la India por Cachemira, pero ahora se ha reducido a un conflicto musulmán, lo que ha empeorado su imagen. Cuarto: todo el mundo tiene miedo a la independencia de Cachemira porque está rodeada de cinco países, todos con intereses en la región. Quinto: la imagen exterior de la India, que es la de una democracia, no favorece la resolución del conflicto. Si la causa del Tíbet recibe tanta atención mediática, es porque detrás está China, que se percibe como un país no democrático".

A lo largo de la conversación aparecen otras causas. Cachemira tiene, por ejemplo, unos recursos hídricos excepcionales (el 35% de la electricidad del norte de la India se genera aquí), lo que significa que si el cambio climático fuera a peor, iría a peor también el conflicto. En todo caso, Parvez está seguro de que los conflictos internacionales que no llaman la atención en Europa no se resuelven nunca, de ahí su interés por esta entrevista. Perdida la confianza en la justicia india, sólo les queda el recurso a la publicidad y a los tribunales internacionales, a los que están derivando todas las causas pendientes.

Ya al despedirnos, y como pidiendo excusas por su dificultad para levantarse, nos confiesa que su pierna derecha es artificial. La perdió en 2004, al pasar su coche por encima de una mina antipersonal, mientras trabajaba como interventor de unas elecciones locales. Murió su mejor amiga, que iba con él, y su chófer. Hay muchas minas de este tipo a ambos lados de la zona de control, en la frontera con Pakistán.


Cinco. Huérfanos

Entre entrevista y entrevista, en un momento que habíamos decidido dedicar al descanso, nuestro traductor de urdu, que trabaja como consejero de salud mental para MSF y cuya identidad preservaremos, deja caer un asunto que no formaba parte de nuestra agenda: el de los huérfanos. No existen cifras oficiales, pero se calcula que podría haber unos cuarenta mil. Aunque a los huérfanos, en la cultura musulmana, los acoge tradicionalmente la familia, aquí se ha perdido ya esa capacidad. Queda a nuestra imaginación la situación de estos críos.


Seis. Miscelánea

A) Tahira Begum, de 35 años: "Mi esposo desapareció hace siete años, en el transcurso de un viaje a Nueva Delhi. Desde entonces he recorrido todas las cárceles de Cachemira en su busca. Tengo tres hijos, de 15, 12 y 8 años. El del medio, que tenía ocho cuando su padre desapareció, lloró tanto que perdió la visión. La ha recuperado en parte, pero está siempre solo, no habla con nadie".

B) Giul Shan Begum, de 40 años: "Mi cuñado era militante separatista. El Ejército vino a esta casa, se lo llevó aquí cerca y lo golpearon hasta la muerte. Explico esto porque mi cuñado, al ser militante, corría ese peligro. Pero mi hijo era un chico que vendía fruta. Eran las seis de la tarde y volvía del mercado con otras tres personas cuando unos militares lo apresaron. Cuando me avisaron, fui con un grupo de personas al campamento militar. Me dijeron que lo tenían allí, pero que lo iban a soltar. Todos los días nos decían lo mismo. Denunciamos el hecho. Luego entramos en contacto con una sección de la policía, por si podían influir en su liberación. Los oficiales nos dijeron que sabían que mi hijo era inocente y que había que soltarlo. La persona que nos dijo que era inocente conocía a los jefes. Le pedimos que hiciera algo y nos pidió dinero. Reunimos 20.000 rupias y se las dimos. Hoy, a las cinco de la tarde, nos dijo este hombre, van a soltarlo; vete a casa, prepara una comida y una fiesta. A las cinco no llegó. Sólo Dios sabe quién se quedó con el dinero. Lo buscamos por todas las cárceles, incluida la más grande, que está en Delhi. He seguido gastando dinero en intermediarios, incluso vendí un anillo de oro. Nuestra situación económica se vino abajo. Con todo este drama, tengo problemas de corazón que han evolucionado hacia una diabetes. Ayer tuve que llevar a mi marido al médico porque ha enfermado física y mentalmente. Un sobrino mío montó una tienda de mecánica para ayudarnos, porque tenemos una hija pequeña, y vinieron las fuerzas especiales de la frontera, cogieron a mi sobrino y se lo llevaron. De esto hace nueve años. Fuimos al campamento militar y nos dijeron que lo soltarían en tres o cuatro días, pero apareció muerto en la carretera".

C) Bilal Ahmad, de 25 años: "Un día, cuando tenía 12 años, vinieron a casa unos renegados (ex militantes independentistas vendidos a las fuerzas de ocupación indias) y se llevaron a mi padre. Apareció al día siguiente, muertos a tiros, en el pueblo de al lado. Mi padre era maestro y no se dedicaba a la política, pero no tenía inconveniente en expresar sus ideas públicamente. Los renegados lo mataron a cara descubierta porque los renegados pueden hacer cualquier cosa, están protegidos por el Gobierno indio. De hecho, el crimen se denunció sin consecuencias. A los renegados que mataron a mi padre los mató tiempo después el Ejército, también de forma irregular. Recuerdo que mi padre siempre estaba riñéndonos a mi hermano y a mí porque nos pasábamos la vida jugando al críquet. Si mi padre viviera, me habría obligado a estudiar".

D) Abdul Ahad Rah, de 70 años: "Mis hijos trabajaban en Nepal, en una tienda de cueros. Primero se fue mi hijo mayor y luego se llevó al pequeño porque había mucho trabajo y les iba muy bien. La policía nepalí, en complicidad con la india, cerró un día todos los negocios de los indios y detuvieron a varios, entre ellos a mis hijos, que desaparecieron. El mayor tenía 26 años y era muyahid, aunque cuando desapareció, en 2000, ya no militaba. El otro, de 23, era civil. Primero los buscamos por diferentes prisiones. Nos dijeron que habían sido llevados a Rajastán (pagamos 10.000 rupias a la policía india sólo por obtener esa información), adonde yo fui tres o cuatro veces sin verlos. Gastamos mucho dinero en abogados y en viajes. De Srinagar (donde nos encontramos) a Delhi, adonde también hemos ido, se tarda en llegar día y medio en autobús y aún hace falta otro día más para llegar al lugar donde se encontraba la prisión. Preguntamos por ellos y nos dijeron que en efecto estaban allí, pero que no nos los podían mostrar si no presentábamos un documento. 'Pues volvemos a Delhi a por el documento', dije. Pero me dijeron que lo daban en Srinagar. Volvimos mi mujer y yo a Srinagar, obtuvimos el documento y emprendimos el regreso a la prisión en un coche alquilado, con otras seis personas, todas de la familia, que decidieron acompañarnos, pues nosotros somos una familia típicamente cachemir, ni siquiera hablamos el urdu, sólo el cachemir. Una vez llegamos a la prisión, le enseñamos el papel al responsable y nos dijo que no podía dejarnos ver a nuestros hijos, pese al documento, porque tenía prohibido mostrar a presos cachemires. Como no sabíamos qué hacer, nos quedamos en un hotel, en Jaipur, pensando. Entonces llegaron agentes del servicio de inteligencia y nos dijeron que si no nos íbamos del hotel nos matarían porque tenían información de que esa cárcel iba a ser atacada por terroristas cachemires. Nos volvimos asustados a nuestra casa, que más tarde tuvimos que abandonar porque el Ejército venía todos los días y acosaba a las niñas. La casa fue tomada por el Ejército, que montó allí un campamento. Hemos conocido todas las formas de humillación, pero no pararemos hasta saber qué ocurrió con nuestros hijos".

E) Sagib Mwetaza, de 21 años: "El 1 de febrero de 1998, a las once de la noche, se presentó en casa un grupo de una fuerza del Ejército compuesta por renegados y se llevaron a mi padre tras golpearlo en la habitación con una porra eléctrica. Luego, en el campamento militar lo torturaron colgándolo del techo y poniéndole debajo fuego para quemarle la planta de los pies. Le cortaron las piernas hasta las rodillas. Como un compañero de celda había visto las torturas, le pusieron una bomba en el cinturón, lo dejaron en medio del campo y la hicieron explotar. Luego recogieron los pedazos, los unieron y se los entregaron a mi madre asegurándole que había muerto manipulando explosivos".


Siete. La sangre del bolígrafo

La carcasa de mi bolígrafo, fabricado en Tailandia, era transparente. Su depósito parecía un vaso sanguíneo, de modo que a medida que escribía con él acerca de la existencia cotidiana de los cachemires, daba la impresión de desangrarse, más que de consumirse. Todo aquí estaba escrito con sangre. No había una sola familia que no hubiera sido víctima, directa o indirectamente, del conflicto. Quien no había perdido a un hijo, a un padre o a una hermana, había perdido a un primo, a un vecino, a un amigo. La ceremonia, en todas las casas en las que entrábamos, era semejante: dejábamos los zapatos en el patio, penetrábamos en la intimidad familiar, nos sentábamos en el suelo de la cocina o de una sala, nos servían un té o un zumo y comenzaba la relación de atrocidades. Cada relato solía ilustrarse con documentos y fotografías. Éste era mi hijo, o mi marido; aquí están las denuncias que hemos puesto, aquí los partes médicos, aquí las facturas de cuando viajamos a tal o cual prisión en su busca...

En cada casa había una carpeta de gomas, desgastada por el uso, donde se guardaban como una reliquia todos los papeles relacionados con el secuestro, con la desaparición, con la tortura, con el crimen, con la mutilación... Tú abrías con enorme respeto esa carpeta, que tenía también algo de ataúd, y te internabas en un túnel de dolor, de burocracias, de certificados, de imágenes. Te lo mostraban todo porque representabas a un periódico europeo cuando ya la única esperanza de esta gente está en el exterior, en la prensa y en los tribunales internacionales. Te pedían que publicaras las fotos de sus hijos, los partes médicos, los certificados de defunción... Y te despedían con una esperanza desmesurada que no sabías cómo aminorar.

Cada paso que dábamos, cada calle en la que nos internábamos, cada barrio en el que nos perdíamos, cada hogar de cuya hospitalidad abusábamos, nos acercaba de forma literal (olvídense de las metáforas) al corazón de las tinieblas. Entrábamos en los hogares de la gente con nuestros cuadernos, nuestras cámaras fotográficas, nuestra arrogancia, nuestra condescendencia, y recibíamos su hospitalidad, nos bebíamos sus zumos, nos comíamos sus pastas, poníamos nuestras manos sobre sus fotografías...

Cuando salíamos, llevábamos más cosas de las que teníamos al entrar, pero nos lastimaba la sensación de que ellos se quedaban más vacíos.


Ocho. El paisaje

Lo que escuchábamos en el interior de los hogares nos impedía disfrutar de lo que veíamos fuera. Por eso no hemos dicho todavía que nos encontrábamos en una región considerada desde siempre como una de las más hermosas de la Tierra. En primavera y verano, el valle se convierte en un gigantesco lecho de vegetación coronado de picos con la cresta nevada.

Hay ríos y lagos y bosques y humedales. Hay halcones y águilas y mirlos y papagayos. Hay casas flotantes, de madera, y callejones acuáticos. Hay climas y microclimas y agua en abundancia. Hay trigo, cebada, maíz, lino, lentejas. Hay prados extensísimos que no tendrían nada que envidiar a los "verdes campos del Edén". Hay nogales, albaricoqueros, cerezos, manzanos, melocotoneros, perales, sauces, álamos, plátanos, viñedos, rosales, azafrán, rododendros, juncos y todas las plantas acuáticas que uno sea capaz de imaginar, con su fauna correspondiente de zancudas y migratorias.
"El valle feliz", así fue denominada esta región por los ingleses. Pero es un valle feliz tomado por el Ejército con toda su ferretería de tanques y ametralladoras y de alambres de espino. Su contemplación proporciona sentimientos encontrados, como los que produciría contemplar una hermosa tarta de nata recorrida por una cucaracha.


Nueve. Final

Si la visita al psiquiátrico de Srinagar nos conmovió, la salida de Srinagar nos enloqueció. En el aeropuerto, antes de embarcar, era preciso superar ocho o diez controles, cada uno más duro que el anterior, también más absurdo. Tenías que rellenar varios papeles y colgar del cuello o del equipaje de mano un sinfín de etiquetas que en posteriores controles serían selladas. Si se te escapaba un sello, lo que no era raro, tenías que volver al principio, como cuando en el juego de la oca caes en la caseta de la muerte.

Además, te chequeaban no menos de seis veces y tenías que reconocer el equipaje, después de haberlo facturado, a pie de avión. Había en medio de todos estos trámites un momento terrible, de verdadero pánico, en el que uno tenía la certidumbre de que nunca saldría de aquellas instalaciones. Entonces pensabas que habías muerto y que habías llegado al infierno. Y aunque consiguieras salir, como fue nuestro caso, la experiencia te dejaba un sentimiento de fragilidad que ya no te abandonaría nunca.

De hecho, un fantasma nuestro, una de nuestras múltiples versiones, continúa allí, dando vueltas por los pasillos, rellenando formularios de distintos colores, colocándose etiquetas de todos los tamaños, pasando por las manos de funcionarios que revisan el contenido de tus bolígrafos, de tus cámaras fotográficas, de tus bolsillos. Un funcionario mira, otro sella, otro etiqueta, otro te cachea, otro te interroga... A todo esto, pasas por tantos mostradores, tantos controles, tantos arcos de seguridad, tantas mesas, que resulta imposible no extraviar en uno de esos recodos la carta de embarque, el pasaporte o la razón, a veces las tres cosas. Nosotros perdimos una tarjeta de embarque y la razón. Encontramos la tarjeta de embarque por casualidad, en uno de los mostradores (verdaderos potros de tortura) por los que habíamos pasado. La razón no la hemos recuperado aún.

Lógicamente, todas esas medidas de "seguridad", que aplican a los cachemires cuando entran o salen de su Estado, no proporcionan confianza alguna, pero es que no se trata de eso. Se trata de recordarles que están vigilados, que son el enemigo, que se tiene un control total sobre sus cuerpos y sobre sus mentes.

Cachemira es en la teoría un Estado de la India. En la práctica, un país militarmente ocupado por una potencia extranjera enormemente cruel.

11.9.09

IN - JUSTICIA

Si pensáramos en el título de este artículo observando al vocablo "in" segun la terminología de la lengua inglesa, podríamos pensar que este artículo se trata de algo que está dentro de la justicia.
Si por el contrario, con este vocablo aludiéramos a una partícula que en la lengua española indica, opuesto a la justicia, fuera de la justicia, estaríamos cometiendo un error.
El fallo del que trata el siguiente artículo periodístico, es algo que está dentro de la justicia que imparten jueces en nuestro país. Jueces de nuestro país, que están imbuidos en la aberración de un criterio jurídico "legal" fuera de todo sentido común, "in"-civilizado, "anti" ético, bestial y hasta criminal.

La IN-JUSTICIA en su total y pleno sentido (en la lengua española), está alojada en el corazón de la JUSTICIA, en el cuerpo jurídico y las normativas de nuestro país (espero que no en el espíritu de las leyes).

Si sucede que en la Justicia Dios esconde la INJUSTICIA, como en el Paraíso se oculta el Infierno "para que estemos atentos" segun dice Paulo Cohelo en algunos de sus libros, entonces nos estamos distrayendo mucho.

Se me ocurre pensar que si siguiera esta hipótesis y aquella que dice que en cada uno de nosotros habita Dios, ¿será entonces que oculto dentro de él también se aloja en nuestro interior su opuesto?. ¿Será por eso que podemos convertirnos en monstruos capaces de inimaginables atrocidades?.

Prefiero despojar mi criterio de toda apelación a un responsable supremo y devolver la libertad por la que tanto hizo Dios por nosotros segun las doctrinas muy a pesar de lo que varios religiosos intentan negar con su contradictoria actitud y enseñanzas.
Tampoco voy a analizar la temática desde la perspectiva de género. Ni tampoco de la corrupción a la que está expuesta nuestro sistema jurídico profundamente parcial y casi exclusivamente dedicado a perseguir, castigar y aislar a determinados estratos sociales frente a una ostentosa impunidad de otros.

Sólo quiero declarar que cada uno de nosotros es responsable de sus actos y en tanto individuo que comparte el espacio tiempo con otros de su "manada" (ni siquiera digo miembros de una comunidad), somos además responsables de rendir cuentas ante esos otros.
Espero que algunos de ellos no sólo exijamos esa rendición de cuentas, y no sólo el efectivo cumplimiento de los códigos que "la manada" ha establecido, sino la primacía del bien común y del sentido común. Tan comúnmente ausentes, tan criteriosamente manipulados.
Mientras no lo hagamos, no tendremos siquiera la posibilidad cierta de considerarnos mamíferos, pues el desarrollo social de estos animales, incluye un sistema (en muchos casos altamente complejo) de normas de convivencia, códigos de valores y sistemas de premios y castigos que toda la manada comparte y respeta.
La noticia que motivó esta introducción es un hecho judicial acaecido en Río Negro, Argentina, provincia que demoledoramente nos tiene acostumbrados más que otras a este tipo de aberración:


La asesinó de 75 puñaladas y recibió 5 años de cárcel

RÍO NEGRO - El tribunal le otorgó esa pena por entender que actuó de forma imprudente por estar alcoholizado. La querella había solicitado perpetua.

El mismo crimen que por su brutalidad dejó impactada a la provincia de Río Negro en febrero de 2008 volvió a hacerlo este año, pero esta vez por la condena. El hombre que asesinó y destrozó a una joven de 75 puñaladas y golpes con una mancuerna fue condenado a 5 años de cárcel.

El tribunal entendió que actuó de forma imprudente porque estaba alcoholizado.

El hombre, de la ciudad rionegrina de General Roca, recibió la pena máxima por el delito de "homicidio culposo", ya que los jueces entendieron que como bebió deliberadamente antes de concretar el crimen actuó de manera negligente y sin intención. El fiscal del debate, Eduardo Luis Rodríguez Trejo, que había solicitado una pena de 15 años por "homicidio simple" aseguró esta mañana a Télam que la pena "será recurrida ante Casación".

La querella, por su parte, había reclamado prisión perpetua por "homicidio calificado" y la defensa su absolución. El acusado, Ramón Orlando Sosa, de 32 años, había llegado a juicio oral acusado del homicidio de Laura Nahuelcar, ocurrido el 27 de febrero del 2008, y que murió como consecuencia de 75 heridas producidas en todo su cuerpo, entre puñaladas y golpes provocados con una mancuerna. Durante el juicio oral quedó establecido que Sosa estaba totalmente alcoholizado en el momento de haber concretado el crimen y, para los jueces Juan Rotter, María Evelina García y César López Meyer, esa conducta lo llevó a actuar de manera negligente. Rotter, acompañado por los otros magistrados, sostiene que "al haber sido consciente y voluntaria la ingesta alcohólica por parte de Sosa tal circunstancia constituye una negligencia".

Sin embargo, por otro lado, sostienen que no corresponde una pena mayor porque Sosa estaba en un "tercer grado" en la escala del test de alcoholemia la noche del crimen y en ese grado la persona sufre de "inconciencia plena", "sueño profundo", por lo que no es consciente de sus actos.

En reacción, el fiscal Rodríguez Trejo sugirió que "si partimos de ese análisis, que estableció que tenía 2,43 gramos de alcohol en sangre, cómo se explica que esta persona haya causado 75 heridas entre puñaladas y golpes de mancuernas, haya cruzado la calle hasta la casa del vecino para pedir ayuda, y se haya intentado suicidar -se quiso cortar las venas y antebrazos con un cuchillo-".

Juan Carlos Nahuelcar, padre de la joven asesinada, dijo que el fallo de la cámara "es injusto, porque no te puede dar la misma condena si robás una bicicleta que si matás". Además, dijo que no apelará la decisión judicial "porque nadie puede hacer que yo recupere a mi hija".

Publicado por Crítica de la Argentina - 11-09-09

2.9.09

Siglo complejo

"... todo desarrollo verdaderamente humano significa desarrollo conjunto de las autonomías individuales, de las participaciones comunitarias y del sentido de pertenencia de la especie humana. Por eso, urge fundar una nueva ética fraternal en el marco de una conciencia planetaria".



El pasado 27 de agosto, en Santiago de Chile, la psicosocióloga argentina María Teresa Pozzoli, presentó su libro Pensar de nuevo (Ensayos sobre pensamiento complejo), publicado por la editorial Universidad Bolivariana (UB) de Chile. M. Grinberg

El pasado 27 de agosto tuvo lugar, en Santiago de Chile, la presentación de un libro escrito por la psicosocióloga argentina María Teresa Pozzoli, académica en diversas universidades de América y Europa desde hace 25 años. La obra se titula Pensar de nuevo (Ensayos sobre pensamiento complejo) y fue publicada por la editorial Universidad Bolivariana (UB) de Chile. El acto se realizó en el aula magna de la Universidad Católica Silva Enríquez de la capital chilena.

Promovido por el pensador francés Edgar Morin, e implantado en numerosos centros universitarios de América Latina, el pensamiento complejo constituye la base epistemológica de las reformas educativas que la Unesco impulsa en el mundo, como ambiciosa promesa de una educación del futuro. Como es sabido, la epistemología constituye una rama de la filosofía cuyo objeto de estudio es el conocimiento científico. Algunos investigadores prefieren considerarla como el estudio de los “significados”.

La autora enfrenta metódicamente la crisis de paradigma imperante en el planeta, con sus innumerables descalabros ecológicos e ideológicosociales, y propone un modelo que vuelve a entretejer las dimensiones de lo vivo, religando los saberes disciplinarios que la modernidad escindió a ultranza. Y afirma: “Los más grandes descubrimientos que tenemos por delante habrán de producirse en el propio corazón del sujeto, porque es allí, en su mundo interior –hasta ahora bastante inexplorado–, donde podremos descubrir la diversidad compleja del Universo”.

A su vez, el profesor Morin ha señalado que la democracia sigue amenazada en el siglo XXI, tanto por la atrofia de habilidades humanas como por el socavamiento de la diversidad y la degradación del civismo. En su obra Los siete saberes necesarios para la educación del futuro resaltó la urgencia de educar la condición humana, la identidad terrenal y la comprensión. Y afirmó que hay que sustituir la visión de un universo que obedece a un orden impecable por una visión donde no se omita lo universal. Esto, a fin de que la educación del futuro impulse la idea de la unidad de la especie humana sin borrar su diversidad y sin que la diversidad borre la idea de la unidad. Al esquema globalizador del neoliberalismo contrapone un espíritu de planetización signada por comprensiones mutuas.

Tuve la oportunidad de conversar ampliamente con la profesora Pozzoli, durante una clase sobre “Pensamiento complejo y aprendizaje” que dictamos la semana pasada en Santiago, para el diplomado en Educación Superior y Aprendizaje Metacognitivo de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Destacó que entre todos contribuimos a la reproducción de una cultura en la que se incentiva la desconfianza, la soledad, el individualismo, el aislamiento respecto de los demás seres vivos, la enajenación de los propios sentimientos y una inexplicable indolencia frente a la precaria permanencia que han de tener los recursos agotables de la naturaleza, o sea, nuestra propia vida. Por eso, esta inspirada educadora reclama la incorporación al modelo educativo imperante de la espiritualidad, el arte y la belleza.

Mantuvimos, además, un amplio diálogo con el sociólogo chileno Antonio Elizalde, director de las ediciones UB y autor del libro Utopía y cordura, recientemente publicado en Buenos Aires, quien advierte enfáticamente sobre la grave amenaza que, para la supervivencia de nuestra especie, constituye el modelo económico en el que estamos inmersos y que nos ha llevado a la cima de una crisis feroz. Indica la necesidad de un profundo cambio civilizatorio basado en la idea de utopía y el relanzamiento de los sueños colectivos.

El libro de Pozzoli está dividido en dos partes. La primera expone el marco conceptual del pensamiento complejo (que no debe interpretarse como complicado sino como un tejido de constituyentes heterogéneos) y la segunda incluye una serie de artículos que ilustran sus profundas intuiciones. De ellos se deduce que, para existir en el siglo XXI y en medio de una crisis de percepción, resulta necesaria una visión polifacética y flexible, pues somos seres complejos en estado de evolución y tenemos que aprender a pensar sin disociar al objeto de estudio de sus contextos de pertenencia.

El historiador estadounidense William Irwin Thompson advirtió que “somos más de lo que sabemos: la ciencia nunca puede abarcar la totalidad del Ser.” Así, resulta pertinente el pensamiento complejo de Morin: todo desarrollo verdaderamente humano significa desarrollo conjunto de las autonomías individuales, de las participaciones comunitarias y del sentido de pertenencia de la especie humana. Por eso, urge fundar una nueva ética fraternal en el marco de una conciencia planetaria.

Publicado en Crítica de la Argentina - 02/09/09