15.3.12
1.12.11
Monjes budistas plantan en Fukushima 8 millones de girasoles para combatir la radiación
Una épica y colorida hazaña es la que han concretado los monjes budistas del templo Goenji, ubicado cerca de Fukushima: plantar más de 8 millones de girasoles para absorber la contaminación nuclear en la tierras de cultivo.
En una acción que, vista desde cualquier perspectiva, resulta ciertamente inspiradora, un grupo de monjes budistas que residen en el templo de Goenji, ubicado en las proximidades de Fukushima, en Japón, región devastada por uno de los peores accidentes nucleares de la historia, se coordinó para llevar a cabo una labor ejemplar. Encabezados por Koyu Abe, líder del templo, los monjes se han dedicado a sembrar millones de girasoles, una planta que es famosa por su capacidad de absorber materiales del suelo, incluidos los radioactivos.
Hace unos días reportamos el caso de un conductor japonés de televi... con la intención de comprobar que estos no están contaminados. Sin embargo, a los pocos días de su temeraria demostración, el conductor contrajo leucemia. Luego del accidente registrado en la planta nuclear de Fukushima, tras el embiste del terremoto, la radiación liberada permeó, a pesar de los esfuerzos, los suelos de una extensa región agrícola. Alimentos como verduras, leche, carne, pescado, agua, te y el arroz, esté ultimo pilar de la canasta básica en Japón y muchos otros países, debieron ser desechados tras registrar niveles excesivos de contaminación, al contener cesio.
“Las raíces son las que actúan como mecanismo estabilizador. Realizan filtración, lo que significa que van a absorber y van a dejar cerca de ellas tanto metales pesados como restos de uranio. Esto está siendo estudiado para saber cómo quedan estos elementos, pero lo que sí se sabe es que la planta es tolerante a altas cantidades de metales pesados y de uranio y también las ingresa en su metabolismo, por lo tanto, no pasan a las capas superficiales de agua y tampoco se trasladan en el terreno o el suelo” afirma la especialista argentina en bioquímica, Adalgisa Scotti, quien estudia este tema en el Centro Internacional de Estudios de la Tierra.
Y que mejor manera de contribuir al combate del catastrófico escenario que sembrar millones de flores, las cuales no solo ayudan a depurar las tierras afectadas, sino que, al menos en un plano simbólico, irradian esperanza a una población desmoralizada.
8.6.11
DEFORESTACIÓN Y RECLAMO
8 de Junio de 2011
Embestida
AP | 08-06-2011
Un elefante salvaje embiste a un guardia de seguridad en Mysore, en el estado de Karnataka, al sur de la India. Dos elefantes no domesticados entraron en el núcleo urbano arremetiendo contra mobiliario urbano, vehículos y personas. El guardia de seguridad falleció a consecuencia de las heridas.
7.6.11
Más del 90% de los bosques tropicales no tienen un manejo sostenible
M.R.E. 07/06/2011
El más completo inventario de la situación de los bosques tropicales en el mundo indica que en solo cinco años ha aumentado en un 50% el área que goza de políticas de manejo sostenibles. Sin embargo, las fuerzas principales detrás de este aumento -una creciente demanda de madera de origen certificado y la disponibilidad de fondos para luchar contra el cambio climático- pueden no ser suficientes a largo plazo para parar la tendencia a la destrucción de los bosques.
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27.4.11
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29.9.10
UNA VOZ EN SOLEDAD
22.4.10
7.12.09
Los campesinos pueden enfriar el planeta y alimentarlo
Silvia Ribeiro
ALAI AMLATINA, 05/012/2009.- En las próximas semanas se reunirá en Copenhague, Dinamarca, la Convención sobre Cambio Climático de Naciones Unidas. El ambiente está caliente, tanto entre los bloques de negociadores oficiales, como en las organizaciones y movimientos, que por primera vez acudirán en decenas de miles al lugar de reunión. No es para menos, el cambio climático es devastador y sus efectos serán cada vez peores, informan los científicos. El tema toca puntos neurálgicos de la civilización petrolera, al mostrar que el sistema industrial del último siglo ha ido destruyendo la vida de la gente y del planeta, en forma irreparable si no lo frenamos ya.
Pese a ello, la vasta mayoría de los gobiernos siguen empeñados en no atacar las causas reales del cambio climático, empujando en su lugar falsas soluciones, basadas en enfoques de mercado y nuevas tecnologías cada vez más peligrosas, que en lugar de mejorar la situación, la empeoran. El tema de la agricultura y alimentación es un claro ejemplo de ello. Los negociadores de cambio climático lo ven como un problema (la agricultura industrial es responsable de un altísimo grado de emisiones de gases de efecto invernadero) pero sobre todo como un campo para ampliar los mercados de carbono, paradójicamente, aumentando la agricultura industrial y sus impactos. Hay propuestas y presiones empresariales para lograr apoyos nuevos a actividades altamente destructivas social y ambientalmente, como monocultivos de árboles y soya transgénica, grandes instalaciones de cría de animales confinados, proyectos masivos de biochar o carbón vegetal (producir masa vegetal para quemarla y enterrarla como carbón en los suelos), entre otras.
Al otro extremo, movimientos como La Vía Campesina, tienen claras las causas y las combaten día a día, pero también presentan soluciones: la agricultura campesina y la producción de pequeña escala puede enfriar el planeta –y lo está haciendo–, además de alimentar a la mayoría de la humanidad.
Un reciente informe del Grupo ETC (¿Quién nos alimentará? www.etcgroup.org/es) analiza estos aspectos y plantea una serie de preguntas claves frente a las crisis climática y alimentaria.
Por un lado, las trasnacionales nos quieren hacer creer que los sistemas alimentarios son una cadena industrial que comienza con Monsanto como dueña de las semillas en un extremo y WalMart como paradigma de los supermercados en el otro, cada vez más industrializado y centralizado. Afirman que sólo ellos podrán alimentar a la población mundial creciente y enfrentar el caos climático, con sus variedades transgénicas y producción masiva y uniformizada. Exigen que los gobiernos sigan apoyando sus patentes, sus tecnologías contaminantes y sus oligopolios de mercado, haciendo la vista gorda a los impactos climáticos y de salud que provocan –que afirman van a absorber con más tecnología, más patentes y más libre comercio.
Por otro lado, la realidad es que los sistemas alimentarios del mundo no son cadenas sino redes, donde muchas personas, actividades, culturas y funciones convergen e intercambian. Más de 85 por ciento de los alimentos son producidos cerca de donde se consumen, a nivel local, regional o al menos nacional, y la mayoría gracias a campesinos y productores de pequeña escala, a indígenas, pescadores artesanales, pastores nómadas y pequeños horticultores urbanos, que en conjunto son más de la mitad de la población mundial, pero alimentan a muchísimos más y llegan a quienes más lo necesitan. Por sus formas de manejo no emiten gases de efecto invernadero sino que los absorben, ahorran agua, conservan los suelos y una enorme diversidad de cultivos, animales domésticos y peces, que son la clave de las adaptaciones necesarias frente a las crisis climáticas. Además, si se toma en cuenta todos los elementos que producen, crecen y recolectan en las pequeñas fincas y no sólo el rendimiento de un determinado cultivo por hectárea, el volumen de alimentos producidos es mucho mayor, más variado y nutritivo que en cualquier monocultivo industrial.
Un artículo de Grain resalta otro aspecto fundamental, relacionado: el cuidado (o destrucción) del suelo y su relación con el cambio climático. (Cuidar el suelo, Biodiversidad 62, www.grain.org/biodiversidad/?id=459) El uso del fertilizantes químicos y otros agrotóxicos, conlleva necesariamente la destrucción de la vida microbiana del suelo y ha sido reconocido como un importante factor de emisiones de gases de efecto invernadero. Los fertilizantes sintéticos, además de lo que emiten, destruyen la capacidad del suelo de captar y almacenar carbono. El artículo presenta un cálculo cuidadoso y realista de cómo si se recupera y estimula la incorporación de materia orgánica al suelo, a partir de prácticas agrícolas, pecuarias y pastoriles de pequeña escala, con diversidad cultural, geográfica y de manejo, resultaría en una importante reducción de emisión de gases de efecto invernadero, pero además tendría el potencial de con el tiempo, absorber las dos terceras partes del exceso de gases de efecto invernadero de la atmósfera, siendo la medida más importante propuesta hasta el momento.
La Vía Campesina y otros movimientos estarán en Copenhague para presentar estas realidades y confrontar a los gobiernos y empresas que quieren que sigamos creyendo que sin sus cadenas no tenemos futuro. La verdad es que solamente sin ellas podremos enfrentar las crisis en que nos han metido.
- Silvia Ribeiro es Investigadora del Grupo ETC. www.etcgroup.org
6.12.09
CONFERENCIA POR EL CAMBIO CLIMÁTICO 2009
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Copenhague (7 Aal 18 de diciembre de 2009) será el momento en la historia en que la humanidad pueda aceptar el reto y abordar la cuestión de manera decisiva. Las emisiones de gases de tipo invernadero, más allá de toda duda, deben reducirse radicalmente para impedir que el cambio climático se convierta en un caos climático. (Leer más)

¿Qué consecuencias podemos esperar y qué podemos hacer?
La proyección de las consecuencias del calentamiento global es una de las tareas más difíciles del los investigadores climáticos de todo el mundo. Primeramente, porque los procesos naturales que provocan las precipitaciones, tormentas, la subida del nivel del mar y otros efectos esperados del calentamiento global dependen de muchos factores diferentes. En segundo lugar, porque es difícil proyectar la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero en las décadas venideras, ya que vienen determinadas en gran medida por decisiones políticas y descubrimientos tecnológicos.
Muchos de los efectos del calentamiento global están bien documentados y las observaciones de la vida real coinciden con las proyecciones más tempranas. Lo que es difícil es predecir el impacto preciso. Entre los efectos que pueden predecirse están:
Más sequías e inundaciones:
Cuando el clima se calienta, aumenta la evaporación terrestre y marina. Esto causa sequías en las áreas del mundo en que este aumento de evaporación no se ve compensado con mayores precipitaciones. El vapor de agua adicional de la atmósfera debe volver a caer en forma de precipitaciones, lo que puede provocar inundaciones en otras partes del mundo.
Menos hielo y nieve:
En estos momentos, los glaciares de todo el mundo se están deshelando con rapidez. El hielo se está fundiendo con mayor rapidez que la estimada en el último informe del IPCC. En las áreas que dependen del agua del deshielo de las montañas, esto puede provocar sequías y falta de agua potable. Según el IPCC, hasta una sexta parte de la población mundial vive en zonas que resultarán afectadas por estos problemas.
Más ejemplos de condiciones climáticas extremas:
Es muy probable que el clima más caliente cause más olas de calor, más casos de lluvias torrenciales y también un aumento en el número o la intensidad de las tormentas.
Subida del nivel del mar:
El nivel del mar sube por dos razones. En parte por el deshielo de la nieve y el hielo y en parte por la dilatación térmica del mar. La dilatación térmica es un proceso lento, pero incluso un aumento de temperatura de dos grados centígrados, con el tiempo, puede causar una subida de casi un metro en el nivel del mar.
Para hacerse un idea de la gravedad de las consecuencias, los investigadores suelen trabajar con escenarios que muestran varios desarrollos posibles.
La verdad sobre el cambio climático
Mucha gente pregunta cuán seguros estamos sobre la ciencia del cambio climático. El análisis más definitivo de la evidencia científica ha de encontrarse en el trabajo del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, tal su sigla en inglés) y su último informe de relevancia publicado en 2007. Yo tuve el privilegio de presidir o copresidir las evaluaciones científicas del Panel entre 1988 y 2002.
Leer la nota
28.9.09
¿ES UN CHISTE?
Parece que un trasnochado millonario consiguió ser el nuevo turista espacial a cambio de, sólo 50 millones de dólares.
Pero él sólo lo hace para concienciar del uso del agua en el planeta, de llamar la atención sobre la importancia del acceso universal al agua potable.
50 millones de dólares para hacer conciencia sobre el uso racional del agua y el acceso a ella, mientras más de la mitad de la población mundial no tiene agua potable????
QUIÉN PUEDE CREER SEMEJANTE HISTORIA
TENÍA GANAS DE VIAJAR AL ESPACIO Y PUNTO!!!
